Allí te vi, en la calle, jadeando, aguantando pacientemente la llegada de la muerte, te levanté, te abracé y permanecí a tu lado acariciando tu pelaje.
¡¿Quién te arroyó?! –Grité–
Ahora, con tu tierna sonrisa en la mirada intentaste decirme:
–Iré a un lugar mejor amiguito, allá te esperaré–
No se pierdan la oportunidad de participar en esta convocatoria, realmente es todo un reto crear algo tan pequeño, como lo es un cuento de 50 palabras, anímense en explorar hasta dónde son capaces de crear sin importar los límites, pueden conocer los detalles del certamen en el siguiente enlace, un cálido abrazo para todos.
¡Gracias por leerme!