Sed de sangre
Me encunetro en una oscuridad profunda, tanto que al poner mis dedos frente a mis ojos no los podía ver.
No recuerdo como llegue a este lugar, ni el que se siente que un rayo de luz acaricie mi rostro.
Tal vez mi falta de memoria la causara estas heridas sangrientas que siento por toda la cabeza.
Siento mucho frió y mi desnudes ayuda mucho a sentirlo.
Mi único compañero es un roedor que sale a buscar comida, pero su comida son mis dedos.
Sin fuerzas solo puedo hacer gestos de dolor, no puedo gritar, ni intentar moverme, solo estoy acostado en medio de la oscuridad.
Cada 5 horas se abre una rejilla, y lanzan un plato lleno de pure acompañado de pedazos de dedos y orejas frias...
Escucho unos pasos, la puerta se abre lentamente, mis ojos no pueden con tanta luz directa que entra.
Una voz me dice "Vamos mi querido paciente es tu hora de saciar mi sed de sangre".
FIN
Recuerda que cada día estaré subiendo un relato nuevo, gracias por el apoyo.