Muchas veces he cometido errores, que me han hecho actuar de manera impulsiva. Haciéndome sentir una mala persona, no soy de querer hacerle daño a nadie, pero muchas veces las palabras duelen. No lo hago con mala intención, pero si me considero un imbécil al hacerlo.
Puedo decir que, lo único que me calma en momentos de tensión, es hablar conmigo mismo a través del espejo. Si, para algunos puede sonar algo loco, sin mucho sentido, pero tienes la oportunidad de verte y entrar en un estado reflexivo, que te hace considerar que es lo que estás haciendo mal y en que debes mejorar.
Yo lo considero poderoso, porque es la mejor forma de juzgarte a ti mismo, si es necesario. Es verte en tu estado de depresión si es el caso y buscar los ánimos para revertir ese estado mental que no te deja ser. Pero, no solo es aplicable en momentos de tristeza, también puede ser aplicable en momentos de felicidad, donde te hablas y te sientes orgulloso por todo lo que has logrado. ¡Créanme es magnífico!
Considero que a veces nos falta eso, hablar con nosotros, mirarnos, entender ,que, la vida es una sola, que hay que vivirla a cada instante. Que, si desaprovechas tus mejores años, posiblemente te arrepientas en el largo plazo. Estoy seguro que ninguno quiere eso, vivir la vida para arrepentirse. Lamentablemente muchas personas eligen ese camino, ser infelices, vivir amargados toda su vida, porque no han logrado nada.
Es por ello, que si tuviese que darles una opinión sincera, que no busca que sea la única verdad. Les recomendaría, cada vez que puedan, hablar con ustedes mismos, reflexionar sobre lo que haya que reflexionar. Aprovechar esos momentos que vamos al baño antes de dormir y analizar que podemos hacer mejor para el día siguiente, que nos puede hacer mejor persona, o que pasos seguir para encontrar las soluciones a todos nuestros problemas, que en muchos casos se nos acumulan porque lo hemos dejado ahí, que nos haga daño, sin nosotros actuar para remediarlo.
Sin duda es mi mejor terapia, para entender que a veces las cosas no saldrán como nosotros queremos. Las situaciones de adversidad, siempre estarán ahí latente, buscando hacerte daño, buscando acabar con tu optimismo, para acabar en definitiva, con tus esperanzas. Esperanzas, que no puedes permitir que alguien te las robe (Personas o circunstancias), porque si fuera así, te quitarías irremediablemente una parte de ti.
Los dueños de nuestras decisiones somos nosotros, mas nadie, tu eres el responsable o en algunos casos el culpable. Por ejemplo, en mi país Venezuela, muchas personas son conformistas con sus situaciones personales y la mayoría de las veces buscan culpables, que en la mayoría de los casos es el gobierno. Pero, nunca se preguntan ¿Qué has hecho tú?, para que la crisis no te afecte y te permita salir adelante, independientemente del momento de dificultad. Muchos buscan oportunidades en las crisis y otros prefieren que algunos determinen como debe ser su vida, es decir, esos son los conformistas.
Es una situación lamentable, que se vive y que veo de manera preocupante cada vez que estoy en la calle. No dejemos de vernos en el espejo, lo que ya lo hacen y comiencen a verse lo que no lo han hecho, para que vean como ese momento de reflexión contigo mismo, te permite encontrar el camino que tanto buscas para cambiar tu vida, ¡si es necesario!
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Las imágenes fueron sacadas de pixabay.com
