Este tema que les vengo hablar el día de hoy nació producto de lo que veo en las calles y que no puedo negar que me causa profunda indignación, esta situación que pasa en las calles de mi país y que se ha vuelto lamentablemente en algo “normal”. La verdad montarse en el trasporte publico sea en el metro o en las camionetas es una verdadera odisea.
Esas dos formas de transporte, me demuestra, como esta dañada la sociedad de mi país, donde no solo el gobierno hace las cosas mal, sino que nosotros mismos, somos gran parte del problema. Una de las cosas que me hacen tener esa opinión, es que por ejemplo, en mi ciudad Caracas, cuando tomas el metro, ves como jóvenes le pasan por encima a las personas mayores para agarrar un puesto o ver a hombres que se hacen los dormidos cuando ven a alguien mayor o a una mujer embarazada, pero no es solo eso, también he sido testigo como a veces hay mujeres jóvenes que no le dan el puesto a una mujer embarazada que pertenece a su mismo género.
Ahora, en la camioneta sucede prácticamente lo mismo que comente anteriormente. Eso en parte demuestra, como nos hemos convertidos en personas sin educación, personas sin corazón en muchos casos y nos hemos vuelto, una sociedad donde el mínimo respeto hacia al otro no existe. Eso me hace pensar, que gran parte de los venezolanos nos merecemos el gobierno que tenemos. Dejamos de ser solidarios en una parte de la población, nos volvimos adictos a los regalos del gobierno, nos convertimos en personas que nos encanta que el gobierno nos los de todo.
En algún momento debemos asumir la responsabilidad que tenemos como ciudadanos de este país maravilloso, he visto como las personas en las calles se comportan como animales, donde eres testigo como adultos mandan a sus hijos a pedir comida, porque obviamente eso conmueve más. Cuando lo mejor es que esas personas trabajaran por sus hijos, que no deberían estar en las calles pidiendo comida, ni viviendo en esa suciedad que hay en las calles y observando esos vicios perversos que terminan aprendiendo.
Esa situación me da dolor; me da dolor ver, como las personas aplauden esos actos de populismo que aplica el gobierno, cuando va a una tienda o a un supermercado a bajar los precios, sin hacer un verdadero estudio de la situación y observas a las personas haciendo grandes colas y aplaudiendo a ese gobierno por la medida tomada. Para mi ese acto, refleja, que eso es, comida para hoy y hambre para mañana, esa forma de hacer las cosas a la fuerza no resuelve nuestros problemas sino más bien los empeora.
Pero nosotros aplaudimos a pesar de que estamos en contra de este régimen que nos gobierna, a sabiendas que el reciente aumento salarial no es una solución que resuelva los problemas. La verdadera solución, es incentivar el aparato productivo nacional, aumentando la oferta de bienes y servicios, cumpliendo con la demanda interna y pensando en el futuro como un motor para la exportación.
De una vez por toda, debemos ser conscientes, que nosotros como dije anteriormente, somos parte del problema, debemos asumir nuestra responsabilidad, porque nosotros poseemos derechos, pero también tenemos deberes. Ya basta, que sigamos comportándonos como si nada y conformándonos con cualquier cosa. Debemos asumir nuestras culpas y rectificar en lo que sea necesario. Yo he pensado que el gobierno es una parte del problema, la otra parte somos nosotros, creo que no somos malas personas, pero nos hemos dejado llevar por el odio político y nos hemos convertido en rivales, cuando todos sin importar el color político somos Venezuela.
Este año será muy movido, espero que la mayoría de los venezolanos nos unamos por una causa común, que es recuperar a Venezuela, pero obviamente no haremos eso, hasta que nosotros asumamos nuestra responsabilidad y comencemos de nuevo.
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