Mis días se han vuelto aburridos, impregnados de negativismo, con una sensación de vacío, que al parecer no tiene cura, un corazón roto, en el borde de su límite y una mente desgastada por tanto pensar en ella. Aunque más duro, es verla, porque su mirada me cautiva, pero todo cambia cuando no puedo abrazarla.
Siento que estoy atrapado en un laberinto sin salida, me levanto pensando en ella, en su sonrisa, en su mirada. Extraño sus mensajes de buenos días, que siendo sincero me hace demasiada falta. Yo sé que toda esta situación la estoy viviendo por mi culpa, y sinceramente no sé qué hacer para remediarlo y darle un giro a esta historia que se ha tornado triste y sin emociones.
A veces tengo la oportunidad de verla, y confieso que cuando ella sonríe por unos segundos, siento que ella sigue hay conmigo, que nada ha pasado y que todo fue parte de una pesadilla. Pero después me doy cuenta, que es una ilusión, y que todo sigue igual, que nada ha cambiado, que quisiera abrazarla fuertemente por unos minutos, pero no me atrevo hacerlo, porque tengo miedo a que me rechace o que ella se sienta incomoda conmigo, y créanme eso es lo que menos quiero.
Algunas veces me conformo con solo verla y hacerla reír con uno de mis chistes malos, que sinceramente me hace feliz sacarle aunque sea una sonrisa. Aunque en el fondo su actitud es natural, porque está molesta, a veces percibo que ella en algunos momentos de risa y conversación, siente que todavía estamos juntos y que nada ha pasado, pero que cuando nos quedamos en silencio, nos damos cuenta de cuál es la realidad de nuestras vidas.
Aunque son momentos de ilusión, lo cuales disfruto, porque estoy compartiendo con ella de alguna manera. En la soledad de mi cuarto, me siento triste, despechado, sin ganas de seguir, sin ganas de hacer nada. Mi cabeza se vuelve una total locura, pensando en ella, y viciado en los viejos recuerdos, que me hacían feliz, que me hacían sentir único, que me hacían sentir amado y apreciado. No éramos perfectos, pero sí creo que pudiésemos haber llegado más lejos, si yo no hubiese cometido tantos errores estúpidos y sin sentido, por haberme dejado influenciar por personas, que lo único que buscaban es que lo mío con ella no tuviera un final feliz.
Soy consciente que por su cabeza, pasan muchas cosas, producto del chisme, de las personas que se creen más moralistas que los demás. Que creen que son más perfectas que los demás. Incluso he notado que a ella le preocupa que nos involucren o piensen que volvimos.
Por el simple hecho de que puedan decir los demás. Pero, habrá que esperar que nos depara el tiempo...
Sígueme: @luisucv34

El texto publicado es completamente de mi autoría.
