En nuestras vivencias cotidianas creamos un método “infalible” para hacer nuestras cosas, esas que nos gustan, nos atraen y nos convierte en seres trabajadores y luchadores. Aprender a luchar no es una fórmula mágica que se consigue en el supermercado, es la consecuencia en muchos casos de la buena enseñanza en casa, donde el estudio se convierte en nuestra única responsabilidad cuando somos niños, lo demás es divertirnos y aprender en el camino.
Posiblemente necesitaremos de mucho más elementos y situaciones, donde la derrota será la vencedora de unas cuantas batallas, pero que en tus manos esta ser el ganador del juego final. Obviamente el juego final, dependerá de la capacidad que tengas para rectificar y fundamentalmente de avanzar por los caminos del éxito, que no solo es tener mucho dinero, sino tratar de ser feliz en lo que quiera que hagas, disfrutarlo como si fueras un niño con dulces.
Todo debemos comprender la mentalidad de éxito que puedes tener, si tu enfoque va más allá del presente, si tu enfoque es pensar en grande, dejando de lado las limitaciones tanto mentales como físicas, dejando de lado la mediocridad de pensamiento que muchas veces nos incuba la misma sociedad, que te habla de que eso no es posible. Como sabremos que no es, si no nos hemos tomado el tiempo de intentarlo, independientemente del resultado que se pueda dar.
Acaso debemos pretender que la vida solo debe llevar un rumbo y nada más, sin pensar más allá, esto corresponde a los grandes dilemas de la humanidad Ser o No ser, intentar o no intentar. En definitiva, nosotros somos culpables de nuestros éxitos como de nuestros fracasos, pensamos que equivocarnos nos convierte en seres inferiores, pero no entendemos que el fracaso es parte del ser humano. Por lo cual, cualquier fracaso que podamos tener sin importar la índole, es una simple enseñanza que nos da la vida para evitar en el futuro sufrir por los mismos acontecimientos.
Es por eso, que debemos saber que algún momento Todo cambia, sea para bien o para mal. Aunque obviamente puede ser muy subjetivo según quien lo vea, ¿qué es malo o que es bueno?, creo que al final, lo más importante es comprendernos, auto estudiarnos y aprovechar las segundas oportunidades que nos da la vida. Desde mi experiencia personal he tenido revanchas ante situaciones adversas, pero no solo eso, sigo pasando en la actualidad por miedos que me paralizan por un momento, que a veces no me dejan dormir, pero que mantengo la fe en que esos miedos se vayan y me permitan organizar mi vida y valorar todo lo bueno que me rodea.
A veces lo que uno le puede pedir a la vida, es que le permita tener segundas oportunidades en infinidad de temas. Eso en estos momentos es lo que espero y ojalá que todo sea un aprendizaje para el futuro próximo.
Si todo cambia, cambiemos cuando sea necesario.
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