Para los venezolanos, acordarse del pasado, automáticamente produce nostalgia. Venezuela era otra, aunque yo soy de la última parte del siglo 20, cuando era pequeño, todavía tengo en mis memorias, aquella Venezuela que todavía era grande y no estaba tan destrozada como ahora, ojo no voy a decir que era perfecta aquella Venezuela, pero existía algo maravilloso, que la solidaridad entre compatriotas era automática.
Más que hablar del tema político que vivimos y de las circunstancias que nos llevaron a esta Venezuela casi moribunda. Donde encontramos que muchos son culpables, sobre todo los que nos dirigen. Nosotros debemos revisarnos como ciudadanos y pensar si de verdad hemos hecho todo por nuestro país; creo que nuestro mayor problema, es que, hemos sido bastante indiferentes ante la situación, pero, este artículo no va hablar de lo que ya sabemos, “Me enfocare en hablar de aquella Venezuela que perdimos”.
Mis recuerdos son de la Venezuela entre 2003 y 2008, era un país maravilloso, a pesar de que vivíamos en un país convulsionado casi todo el tiempo y donde la polarización dividía al país. Pero a mi forma de verlo, era muy distinta a la Venezuela actual, de algo que me acuerdo perfectamente, es que esa Venezuela, era muy común ir al supermercado y ver a las personas con los carritos full de comida, era algo bastante común. Adquirir una vivienda no era tan complicado y mucho menos adquirir un carro, la clase media para ese momento seguía teniendo un buen poder adquisitivo.
Aunque existía una clase baja, todavía mermada, pero que si ninguna duda, se sentía identificada con el discurso de Chávez. No solo era la clase baja, eran muchas personas de clase media que estaban de acuerdo con esos ideales que intentaba establecer Chávez, no podemos mentir en eso. Primero porque no había tantas preocupaciones económicas como ahora y segundo porque el venezolano todavía vivía bien, por lo cual, no nos dábamos cuenta que, en las sombras, el país estaba destruyéndose.
Digo que se vivía bien, porque era así (en mi caso). Me acuerdo que, a mi padre le pagaron sus prestaciones sociales en la Universidad Central de Venezuela y le alcanzo para muchas cosas, que, si lo ponemos en contexto con el ahora, era mucho más que la miseria que le pagan a los trabajadores venezolanos, que cumplieron y dieron su vida por las empresas en las que trabajaban. Muchos pensaran, bueno ¡Pero sigue siendo el mismo gobierno!, lo que pasa, es que todavía era una Venezuela pujante para su época y a pesar de todo lo sigue siendo.
Aunque debo decir, que, si se sentía la descomposición social, sobre todo en los extractos más bajo del pueblo venezolano y me refiero específicamente a la inseguridad que se vivía en el país, pero que ahora se vive con una intensidad bastante mayor debido a la evidente situación económica. Creo que nosotros y me incluyo, debemos darnos cuenta, de que el gobierno no es el único culpable, creo que en parte nosotros tenemos la culpa en mayor o menor medida. Lo que pasa, es que siempre buscamos un culpable y evidentemente el mayor culpable es el gobierno.
Ojo, no estoy quitando la cuota de responsabilidad de lo que dirigen el país, porque realmente lo han venido destruyendo, hasta como dije anteriormente convertirla en una Venezuela casi moribunda. Nosotros debemos darnos cuenta, que tenemos que revisarnos profundamente, considero que el momento actual es un hecho circunstancial, algo que tenía que pasar, para que aprendiéramos y aprendamos a valor nuestro país. El que nos pertenece a todos, los políticos son los representantes elegidos por el pueblo, pero no significa que al nosotros delegar ese poder para que nos representen. Ya todo este hecho.
Primero debemos cambiar esa Venezuela, que lamentablemente en parte se ha convertido egoísta con sus demás compatriotas y segundo debemos entender de una vez por toda, que, si el pueblo no reclama sus derechos, es imposible que sean respetados, por aquellos que se burlan de nosotros. Así que, para mi nuestro mayor enemigo, es seguir siendo indiferentes ante una situación tan evidente. Si amamos a nuestro país de verdad, luchemos hasta el final, para que aquellos niños que son el futuro del país, tengan un mejor lugar donde vivir.
Estas palabras son mis verdades, son mi visión del país. No significa que sea la única verdad, no pretende serlo. Me imagino que cada uno de ustedes, tiene algo que opinar sobre el tema y me encantaría, que lo expresen a través de los comentarios.
“El problema del venezolano va más allá del político”
Sígueme: 

Las imágenes fueron sacadas de pixabay.com
