Es de madrugada y el suave rocío
moja la fragancia que la flor arroja
y ese hermoso aroma de apacible estio
me hace tan feliz, y vivir más se me antoja.
Oh alma mía, La vida es tan hermosa
vivirla en plenitud mil años yo quisiera
para ofrecerte este mundo, para ofrecerte esta rosa
y tal vez algún día, la eterna juventud yo te diera.
A mi lado llega, la mirada dulce de tus lindos ojos
mostrando el amor, que hacia mi tu sientes
tu grácil figura de cálidas formas, llenan mis antojos
tu boca encarnada me cubre de besos ardientes.
Los rayos del sol que se asoman, a través de la montaña
llaman de nuevo al rocio, a que vuelva a su morada
vuelve pronto le digo, que mi corazón te extraña
aunque te vayas muy lejos, vuelve de madrugada.