"Venid, hijos, escuchadme; os enseñaré el temor del SEÑOR."
salmos 34:11
Desde tiempo inmemoriales deambulo por esta tierra, esparciendo la plaga que corroe el alma de los impíos.
Despreciables mortales, ahogando sus frágiles corazones en esperanzas vacías.
Condenados a vivir su mortalidad llena de pecados, excesos y despilfarros.
¡Ángeles caídos! Carroñeros de almas dirigen la marcha fúnebre de esta decadente sociedad.
Eliminando los errores del hombre y
barrer todo el debilitamiento, purificado por la guerra, el dolor y la agonía.
Soy la tormenta cósmica.
soy lagrima en tu cara.
La mentira oculta.
Soy la portadora de luz.
traducción del latín: Soy la serpiente ancestral