Durante el Taller de creación literaria a través de la epístola, aprendí que para crear poesía era importante los sustantivos y los adjetivos. Ellos se complementan, pero al usarlos no hay que ser tan obvios. Por ejemplo:
Cielo azul, ojos brillantes, mar intenso.
Al escribir poesía es necesario ser poco comunes o menos obvios en estas construcciones. Se nos pidió en clases, construir dos ejemplos. Luego de construirlos, desarrollar un escrito que nos inspiren dicha construcción. Yo realice los siguientes:
Sustantivo: Libertad Adjetivo: Inspiradora
Y construí este poema:
porque he encontrado Libertad
a todos mis sentidos,
hoy, descubrí que puedo volar
El siguiente fue menos obvio y quedo así:
Sustantivo: Libertad Adjetivo: Ardiente
fui regando en praderas, el fuego de la palabra
Seguidamente realizamos otro ejercicio sobre el “automatismo psíquico” . La instructora nos explico el ejercicio y luego nos hizo una lectura y nos pidió escribir inmediatamente lo que el escrito leído nos inspiro, este había que realizarlo sin pensar, ni razonar.
El texto que nos leyó fue:
“Me acuerdo de mí mismo. Pero bastan las astas del viento, timones quietos hasta hacerse uno, y el grillo del tedio y el jiboso codo inquebrantable."
De Cesar Vallejo.
Inmediatamente escribí como se nos pidió, esto:
Como caballo indomable y libre salta los abismos separados por cimas
hacia la libertad, fuera del tedio estabilizante.
Donde la esencia se siente dormida en el remanso del silencio,
quizás prisionera del miedo.
Al concluir el taller, me fui curtida de un nuevo pensamiento. Preñada de ideas, listas para ser creadas y paridas.