Echa sobre Jehová tu carga, y Él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.
Suelta tu carga! Cuando estamos en medio del desierto, pasando por ese proceso terrible que busca, bien sea, acabar con nosotros, o sacar lo mejor de nosotros. Depende de ti y de mí salir victoriosos y caer completamente.
Debemos entender que no podemos solos, que necesitamos la ayuda de nuestro Padre Celestial. Aunque creamos que somos invencibles, que somos muy fuertes, no, Dios es el invencible, y cuando nuestras fuerzas llegan a su límite, las de Él permanecen para siempre.
A veces creemos que nunca saldremos de ese desierto, que moriremos allí en el intento, que no hay salida a tal situación, problema, enfermedad, miedo. Y decimos, ¡Hasta cuando estaré en esta situación! Bueno, hasta que entiendas y reconozcas que no puedes solo, que necesitas la ayuda de tu Creador. Si hay salida, solo tenemos que echar sobre Jehová nuestras cargas, todo eso que nos hace tanto mal, confiar y creer que Él hará lo que nosotros no podemos hacer. El justo pasa por momentos muy duros, por procesos angustiantes, por situaciones difíciles, pero Dios no nos dejará así para siempre, Él sabe cómo y cuándo actuar en favor de nosotros y nos saca de allí victoriosos. No luches solo, deja que Dios meta su mano y te ayude en cada situación que se te presente. Él está siempre dispuesto, Él es una fuente de agua en medio de ese desierto, Él es nuestro sustento. Confía solamente.