Perdonarse arroja luz sobre los temores que nos impiden hacerlo. Perdonarse es aceptar las propias limitaciones, amarse y sobre todo aceptarse. Puede ser el primer paso de un viaje Muy libertador. Cuando no se obra como se debería, tomar conciencia de que no se ha actuado bien marca un punto de inflexión para enmendar el error pero cuando la culpabilidad impide avanzar es necesario hacer las paces con uno mismo y perdonarse.
Al reconocer el error o la falta se puede tomar la decisión de no volver a cometerlo e incluso si ha habido agravio, repararlo cuando sea posible. El sentimiento no se debe dejar enquistar pues nos deja anclados en el pasado sin darnos la oportunidad de hacer la paces con nosotros mismos, esto perjudica en gran manera la salud, aumenta la tristeza y el desaliento afectando el sistema inmunológico.