Se trata de la Antirrhinum majus, o como comúnmente se le lllama: Boca de Dragón. También se le conoce como la flor de dragón y es una planta de jardín nativa del Mediterráneo, desde Marruecos, Portugal, y sur de Francia, hasta el este de Turquía y Siria. Aunque ha sido extendida a muchas partes más del mundo, sobre todo en España.
Y lo que particularmente me ha parecido curioso, es que cuando esta flor muere, la vaina de la semilla deja una forma muy curiosa que fácilmente podemos asociar con un rostro, o incluso a veces algo más terrorífico: cráneo.
La pareidolia por supuesto, hace muy bien su trabajo, pero, ¡parece un craneo, jaja!
Sin embargo, esta flor en vida luce mucho más bonita claro está:
Vi oportuno compartir esta información, ya que nos encontramos en unas fechas que en lo personal me gustan mucho. El Halloween.
Tan solo imaginen que van por un lugar de noche, solitario y que vean varias flores de estas secas como en la primera imagen, en la entrada de alguna casa de aspecto terrorífico. Sin dudas, me alejaría lo más rápido de ahí, a tal velocidad de casi batir un record olímpico, jaja.
Un abrazo a todos y espero hayan disfrutado de estas fechas tan terroríficas.