Buenas, hoy mi objetivo es acercarles un plato tan simple como delicioso, quizás el más internacional de los platos españoles, la tortilla de patatas, con permiso de la paella.
De ingredientes humildes, la patata transoceánica, huevos a poder ser de gallinas felices, y un poco de sal y aceite para freír. Yo uso aceite de girasol, por el tema de que es más neutro y resalta mejor los sabores de la patata.
Lo importante,es el corte, vayamos sacando lascas finas con el cuchillo que posteriormente, freiremos en aceite bien caliente, unos breves minutos hasta que se dore.
Posteriormente las pasaremos a un papel absorbente, para quitarles el exceso de aceite y la añadimos a los huevos batidos. Ojo este punto es importante, los huevos, apenas removidos, nada de batidas vigorosas, ni echar leche, ni nata ni ningún truco mágico de malas praxis, sal al gusto, la simplicidad, es la clave.
Removemos bien que infusione el huevo con la patata
En una sartén pequeña, calentamos un poco de aceite, empapamos bien las paredes y antes que empiece a humear echamos la mezcla con cuidado a fuego fuerte sin dejar de mover de forma oscilante la sartén, para que no se pegue la mezcla.
En un par de minutos, le damos la vuelta con ayuda de un plato, y ya la tenemos casi lista, no olviden no dejar de mover la sartén de forma firme pero pausada.
Yo la saco a los dos minutos, porque me gusta a la gallega,es decir poco hecha por dentro, si te gusta más hecha, pues un par de minutos más a cada lado, bajando el fuego.
Ya solo queda enfriar y disfrutar!
La tortilla, admite muchas variaciones, yo soy más de comerla con cebolla, pero la verdad, así está muy buena y simplifica y mucho el proceso, en Andalucia, también es costumbre en algunos sitios, echarle aparte de la cebolla, pimiento verde o incluso pimiento rojo asado, también está buena, en Castilla León, le echan para San Blas(Festividad de Febrero) a unas escabeche de jurel y a otras chorizo de la tierra, también tienen un punto especial(y el magnífico recuerdo de mi infancia por tierras castellanas)
En Sevilla, que saben mucho de esto, la he comido con cebolla y una base de salmorejo cordobés, miel sobre hojuelas también(y si ya le ponemos unos bastones de berenjenas fritas, directamente el mejor de los cielos salafistas)
También está la moda, de partirla al medio y rellenarla de distintas cosas, hacen capas como de lasaña o pasticho con la tortilla, no soy muy amigo de esas modernidades, a mi entender, desvirtuan el gusto de la tortilla que va bien sola, o con salmorejo y acompañado de una cañita de cerveza, si puede ser.
Pues eso es todo, espero que les haya gustado y si tienen alguna variedad que desconozca, les animo a compartirla.
Todas las fotos, son de mi autoría.
Gracias por leerme