La vida de Leonardo da Vinci es objeto de estudio para el psicoanalista Sigmund Freud, quien parte su análisis desde la infancia temprana, haciendo énfasis en un sueño que este describiera en sus apuntes, dicho elemento onírico despierta la curiosidad en cuanto a la sexualidad del artista; de modo que Freud se apropia de esto para dilucidar el porqué de la aparente asexualidad que se vislumbra en el pintor e investigador italiano y las posibles conexiones existentes con su obra artística.
De modo que Freud considera que la carencia del padre en los primeros años de vida del artista ha repercutido en su sexualidad, e incluso en el resultado de su oficio como artista; pues intuye que representa su libido a través de las obras artísticas. Esto se da a causa de que no existe información sobre la vida sexual de Leonardo, solo algunos referentes de la relación que llevaba con sus jóvenes aprendices, a quienes dedicaba cuidados afectivos y económicos, pero nada con tono sexual.
Ahora bien, el recuerdo descrito por Leonardo, ocurrido en sus primeros años, representa para Freud un acto de felación, ya que la imagen de un buitre que mete la cola en la boca del infante indica varios elementos de estudio; como en el campo cultural egipcio, dicha ave era el símbolo de la madre, inclusive se pensaba que el buitre no tenía sexo y se fecundaba en las alturas con los vientos. Por otra parte la cola podría simbolizar al miembro masculino, dando una pista de la posible tendencia homosexual del artista.
No obstante, cabe la posibilidad de que Leonardo reprimiera su sexualidad, y enfocara la energía del libido en sus obras artísticas, además de influir en su incesante ansía de aprender y crear, de ahí que no exista ningún referente de su desarrollo sexual. Por lo cual se concluye que sus obras son una representación de sus emociones reprimidas, tal como lo menciona Freud respecto al cuadro La Monna Lisa, y su particular sonrisa, que se convierte en un sello del artista, insinuando que pudiera ser la emulación de la que poseyera su madre.
Finalmente es comprensible como Freud construye un entramado con base en las diversas pistas que obtiene de los escritos de Leonardo da Vinci, y de otros escritores que se han ocupado del tema biográfico, dando de este modo un aporte a través del psicoanálisis sobre el estado psíquico del artista y más concretamente sobre su infancia y sexualidad, la cual repercutiera en su adultez, brindando características particulares a su estilo artístico.
Referencia:
Freud, S. (s.f.). Un recuerdo infantil de Leonardo da Vinci. Recuperado el 22 de agosto de 2017 en: http://www.tlahui.com/libros/psicologia/pfleonardodv.pdf