El campero podría decirse que es el bocadillo malagueño por excelencia. Cuando alguna comida me gusta, investigo para hacerla y darle mi toque. Así que, sin perder la esencia de lo que lleva este bocadillo (pan de mollete, carne a la plancha, lechuga, tomate y cebolla) voy a indicar cuál fue mi combinación, siendo la mezcla de sabores una experiencia gastronómica para repetir.
Los ingredientes que he usado son:
- Pan de mollete. Se trata de un pan que, bien calentado en la plancha, queda crujiente y soporta bastantes ingredientes. En una cara unté una capa muy fina de mostaza a la antigua (en grano).
- Una hoja de lechuga.
- Dos rodajas de tomate.
- Cebolla laminada.
- Una loncha de jamón york.
- Una loncha de queso fresco.
- Churrasco de pollo. Esto no es otra cosa que muslo de pollo fileteado. Es una carne jugosa y que combina genial con el resto de ingredientes.
- Una loncha de jamón serrano.
- Un tranchete de queso.
- Kétchup al gusto.
Acompañar con una cerveza bien fresquita.
El problema es que no se puede explicar su sabor, ¡hay que probarlo!
¡Buen provecho!