Guardo en un cajón mi habitación recuerdos y emociones del pasado. Ocasionalmente, escurridizo como una lagartija, sale algo de ahí, a veces alegre, a veces triste, pero siempre me hace sonreír. Al fin y al cabo todo forma parte de mi vida y eso no lo puedo cambiar… mejor le sonrío, como haces cuando ves a un viejo amigo con el que solo intercambias un saludo.
Hay que sonreírle a la vida, sin ir más lejos, es un regalo… y a todos nos gustan los regalos. Sácale pues tu mejor sonrisa, porque ella no tiene la culpa de que tus decisiones no sean siempre muy acertadas.
No puedo dejar de pensar que existe el destino. Hace que te caigas y te vuelvas a levantar… el problema es cuando estas tan cansado de levantarte que ya no puedes más. ¿Entonces qué? ¿Tiras la toalla? ¡Nunca! Lee, Canta, baila, dialoga, come, observa, oye... haz algo que te haga sentir, busca pensamientos positivos que te llevarán a pensamientos positivos, está todo en el universo.
Discúlpenme, voy a buscar mi pensamiento positivo, y espero que me sigan…