“Un hombre verdaderamente rico, es aquel cuyos hijos corren a sus brazos aun cuando tienen las manos vacías... ”
Saludos mis queridos lectores especialmente a los que tienen la dicha de ser padres, vaya para ustedes mis felicitaciones. Usualmente, cuando pensamos en el concepto de paternidad, vienen a nuestra mente palabras como: sabiduría, apoyo, integridad y sobretodo, amor. Otros pueden diferir, y vienen a sus mentes palabras como: traición, abandono, violencia y hasta odio.
Evidentemente, la crianza de un hijo no es tarea fácil, ya sea dentro de un matrimonio, en pareja y menos como un papá soltero. Se requieren incontables recursos como atención, dedicación, conocimiento. Pero, ¿Cómo puede llegar uno a ser un buen padre?, ¿cuál es el concepto de una paternidad perfecta? Al parecer, solo aquellos hombres que lo han experimentado pueden decirlo, al igual que aquellos hijos que fueron criados por ellos.
Después de conversar con los expertos de mi familia consideramos que el LEGADO debería ser lo más importante que los hijos hereden de los padres, concluyendo que la mayoría de las personas se esfuerzan para llegar a ser perfectamente indispensables en sus trabajos y siempre hay alguien que puede y quiere superarlos, tomar sus puestos y hacer mejor su trabajo. Por ello, no vale la pena ser indispensables, ya que una vez que nos hemos ido, los demás nos olvidarán. En cambio, si hemos hecho un buen trabajo de equipo, integración, respeto, comprensión y llegado a ser líderes verdaderos y justos, entonces nos recordarán, porque fuimos auténticos y llegamos a ser memorables con un legado firme, tan bueno como la que un padre debería transmitir a sus hijos.
Por otro lado, está el TIEMPO que parece ser la demanda más importante que los hijos requieren de nosotros. Los hijos anhelan estar con su papá, sin importar qué tan fantástico o simple sea el momento, sintiendo que su padre está con ellos, poniéndoles toda la atención y participando en su curiosidad y aventuras infantiles lo que generará en ellos un sentimiento de seguridad y estabilidad emocional.
Un asunto que causa polémica en la paternidad es tener HIJOS MÁS CONCENTIDOS QUE OTROS, donde la pequeña niña es la princesa de papá, y el niño lucha constantemente por superar al padre, convirtiéndose en enemigos. Y es precisamente en ese momento, cuando el padre se da cuenta que sus hijos jamás llegarán a ser lo que él quería que fueran, y que la única cosa que puede asegurarles es el aprendizaje que ellos han recibido de su parte a lo largo de sus diferentes caminos de vida.
Si hay algo que debe estar presente en el rol paterno es la ALEGRÍA que es la manera más hermosa de comunicación y encuentro entre un padre y sus hijos. Porque cuando nos sentimos alegres, creamos un espacio positivo de crecimiento para los que nos rodean, de esta manera un buen padre debería enseñarles a sus hijos el derecho a ser felices, no sólo la obligación de sufrir por ser castigados todo el tiempo.