Cuando se ama lo que hacemos, disfrutamos sin chistar hasta el ultimo segundo de la labor. Y eso se siente cuando se trabaja enseñando deporte.
Lamentablemente ayer fue el último juego del año 2017 en nuestra pequeña liga, con subidas y bajadas emocionales todos nos despedimos sin antes desearnos un prospero año, y con fé en un mejor futuro para nuestro terreno de juego.
El juego transcurrio muy entretenido, los muchachos como siempre dieron todo por sudar, divertirse y reir, pasando una tarde amena haciendo DEPORTE. Sus fieles fanaticos (sus padres) estuvieron desde las tribunas dandoles animos, haciendo sus habituales porras con la intención de motivarlos de ser cada día mejor.
Este fue nuestro último juego en el año pero espero no sea el final de carrera de muchos, ya que la deserción es habitual es los ingresos post-vacacionales.
Mientras seguire esperando hasta que pase el último segundo para volverme a uniformar y enseñar los mas bonito que creo la humanidad.