Los medanos de Coro conforman un paraje desértico en el noroccidente venezolano, específicamente en el istmo que une la península de Paraguana con el resto del territorio del estado Falcón.
La arena es tan fina que se mete entre la ropa, las medias, los zapatos, todo. A pesar de lo que esto representa para los cámaras y lentes es un lugar hermoso para fotografiar.
Sus dunas están en constante movimiento gracias a la acción del viento. Pareciera ser un ente viviente que va de un lado a otro en una perenne transformación. Es un paisaje árido y encantador.
A pesar de lo que mucha gente piensa no es el único lugar en el país donde se pueden encontrar dunas, en el centro sur del país, entre los estados Barinas y Apure hay otros medanos, aunque no son de tan fácil acceso como los falconianos.
Esta semana estaré mostrando fotos de diversos paisajes venezolanos.
Foto y texto original de Maiquel Torcatt
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