La depresión no solo afecta a quien la padece, ella se extiende y afecta todo el entorno del paciente, que termina contaminándose con la enfermedad. El paciente pierde las ganas de vivir y nada lo motiva.
La depresión de mi madre va y viene, ha tenido momentos en los que le dura uno o dos meses, pero en la actualidad la lleva por mas de un año y mi Angustia sigue creciendo.
Es terrible porque esto afecta cada uno de los aspectos de nuestras vidas, cuando digo nuestras me refiero a toda la familia. Si alguno de los que esta leyendo ha vivido o vive con una persona con depresión me entenderá.
A mi me ha afectado en muchos aspectos: mi matrimonio es uno de ellos. Estamos tratando de sobrellevar las cosas y, aunque es difícil, se que lograré superar esta situación.
Lo que más me preocupa es la salud emocional de mis hijos, a ellos les ha afectado tanto que me asusta pensar en las consecuencias. Me asusta que ellos puedan sentir esa Angustia que llevo sintiendo hace tantos años.
Todos los días le pido a nuestro Padre Celestial que ayude a mi madre a salir de la depresión, para que disfrute lo bonito que tiene la vida, y en especial para que comparta con su madre de 80 años lo poco o lo mucho que Dios se la quiera prestar.
Cada noche me acuesto con la esperanza de que despertaré libre de la Angustia que ha existido en mí por tantos años. Cuando llegue el momento tengan por seguro que publicaré esa etapa de mi vida a la que llamaré Tranquilidad.