Me pregunto qué dolerá más, la indiferencia de aquella persona que alguna vez significó el mundo para ti o el hecho de saber que le diste un lugar tan importante en tu vida a alguien que simplemente nunca lucharía por ti. Creo que duele más la indiferencia, porque ratifica lo que ya inevitablemente sabes y es el hecho de que dejaste de ser -lo más importante en la vida de alguien- y pasaste a simplemente “no ser nada”.
¿Cómo se puede ser tan cercano a alguien y luego de la noche a la mañana convertirse en dos extraños? Extraños que ya no se verán más, extraños que más nunca volverán a ser lo que nunca fueron… pero en mi caso una extraña pero con recuerdos, recuerdos que siempre aparecen como mandados a llamar, como si tuviesen que cumplir un objetivo, como si de volver a vivir se tratase, como si quisieran hacerte sentir más sola, recuerdos que te recuerdan que ya esa persona no está, es irónico recordar hasta lo que no fue, lo triste es que es sólo un recuerdo, un recuerdo de alguien para quien ya no eres ni un recuerdo.
Al menos como consuelo me quedan los recuerdos!!!
Espero que te haya gustado, realmente es un escrito muy sentido