Venezuela es un lugar extraño, de pequeño era todo lo que conocía, soñaba con conocer más de sus tierras y hasta en algún momento vivir en varias de sus ciudades, experimentar la vida en el llano, en los Andes, en la Isla de Margarita, todos lugares que me llenaban de mucha emoción y curiosidad, solo con pensarlo me sentía feliz. Gracias a mi familia, pude conocer muchos de estos lugares, disfrutar de sus distintos climas, costumbres y tradiciones, siento que fueron experiencias que me nutrieron mucho como persona y aunque era relativamente joven, todavía recuerdo con mucha nostalgia lo que era recorrer Venezuela con tranquilidad y realmente disfrutar de todo lo que ofrecía.
Hoy en día, Venezuela pasa por una situación realmente terrible, la peor de su historia sin ninguna duda, muchos de sus hijos ya han emigrado en busca de algo mejor para ellos y sus familias, yo sigo acá pero con un estilo de vida tranquilo, lejano a lo que esperaba, irónicamente estando más cerca de muchos de los lugares de este país a los que quería ir, me siento más lejos de ellos porque esa emoción, esas ganas de salir de Caracas y ver el resto del país, día a día va disminuyendo, la tristeza y desolación son sentimientos comunes aunque todavía hay muchas cosas maravillosas, la verdad es que quedan relegadas ante la injusticia, pobreza y baja calidad de vida que tenemos los que seguimos en la tierra de Bolívar.
Solo espero poder ver a mi país bien, como lo veía de niño, nunca fue perfecto, siempre tuvo sus fallas pero para mí era ideal, era el lugar donde quería crecer, donde quería compartir con mis amigos y familia, donde veía un futuro profesional y personal para mí. En esa línea de realismo y positivismo me encuentro, pensando en que las cosas van a ser mejor pero entendiendo que pase lo que pase, no va a ser un camino fácil. Independientemente de eso, le agradezco a este país lo que me ha dejado y las personas que ha puesto en mi vida, siempre habrá una parte de Venezuela en mí y siento que esa parte será de lo mejor que tenga que ofrecer a los demás. He aprovechado el post para compartir con ustedes algunas imágenes tomadas por mi de distintas playas de este país, creo que ayudan a explicar la fascinación que muchos tiene con la pequeña Venecia y que a pesar de todo lo malo, seguimos queriendo esta tierra cada día más y mantenemos la fe intacta de que todo tiene su final y que esta historia merece un final feliz.