La altura a sí misma atrae,
Ver hierve sangre en las venas;
Y cubierto de espuma sangrienta su morada.
No podemos romper el espíritu.
Sorprendentemente, sí, pero los pobres tienen sus propios tesoros.
No cocinar sopas y postres.
El camino vibra de las cuentas.
Solo recuerdame..
Estoy borracho de ron
Pedí amor por misericordia
Y de alguna manera extraña sonrisa
Barriendo el móvil del suelo.
¿Otro sueño roto?
El tren pulsó media hora ya.
Cantarán, se divertirán, reirán.
Recuerdo que una vez miraste.