No es fácil cerrar ciclos, ni mucho menos emprender nuevos rumbos dejando atrás costumbres, amigos , paisajes de la ciudad o pueblo donde viviste, quedando fotografiadas en tu mente y en tu corazón.... ni hablar de tus apegos como la familia , amigos donde tus espacios que fueron testigos discretos de tus andanzas , palabras y acciones, en fin , una mescolanzas de sentimientos.
Mucha rabia por que debo hacerlo obligado, Miedo por que no se como me irá y Tristeza por que lo dejo todo, solo me queda aprender a manejarlo y con la firme convicción que todo se puede.
Con Dios y la Virgen de la mano!