Os continuo relatando nuestra excursión a Madrid, esta vez por el centro de la ciudad, después de una buena y merecida siesta, tope española.
Dejamos el metro justo en el teatro Real, la plaza es bastante bonita y enfilamos hacia el Palacio Real, lugar que teníamos pensado visitar.
Entre las fotos y el inmenso parque al lado del palacio, hicieron que llegáramos demasiado tarde para entrar en el Palacios Real, por lo que dejamos su visita para otra ocasión, queríamos disfrutar a tope del momento y de las impresionantes vistas que teníamos a nuestro alrededor.
Justo en frente del Palacio Real se encuentra la Catedral de la Almudena, las puertas así como su fachada principal impresionantes.
Esta tarde la dedicamos a callejear, lo primero que nos encontramos fue con el Mercado de San Miguel, se nota que lo han modernizado, ahora es un lugar de tapeo para todos los gustos, eso si, no es especialmente barato.
También nos encontramos a un extraño habitante en sus aledaños.
Tras un tapeo reconstituyente, enfilamos hacia la Plaza Mayor, es enorme y preciosa con sus soportales repletos de gente.
Ya sólo nos quedaba un último destino para tan repleto día, la plaza de las campanadas que dice mi hijo: Sol. No sin antes callejear un poco.
En Sol nos encontramos con algunos perretes de la Patrulla canina, con soldados imperiales, con Jack Sparrow y un sin fin de personajes de la jet set.
Y terminamos nuestro primer día, cargado de emociones en el edificio de Telefónica. Ya sólo nos quedaría volver para la zona del hotel a cenar en el KFC unas hamburguesas de pollo. Completamente exhaustos, pero felices, con tan bellas imágenes que aún perduran en nuestras retinas, nos fuimos a dormir. Este fue nuestro primer día de la escapadita y tengo que reconocer que lo escribo con ganicas de volver a revivir días tan felices. Un saludico.