Me he encontrado una rosa tirada en la calle
todos la ignoran y la hacen a un lado.
El mal tiempo y su suerte le han cobrado caro
su belleza no es la misma, se la han robado los años.
Su jardinero la echó al olvido,
ahora se encuentra sola y deambulando
en lugares sucios y deshabitados;
su aspecto resalta lo mucho que ha sufrido.
En el jardín donde una vez perteneció
ninguno de sus parientes la echa de menos
todos se encierran en sus propios asuntos
derrochan su atención en las tiernas generaciones.
Cuán duro destino de esta pobre rosa
el pecado que esta inocente cometió,
haber perdido sus pétalos y su radiante color
ahora su gracia se ha desvanecido,
no despierta el interés de nadie a su alrededor.
Ella sigue su lucha en ese mundo frío
envuelta en el polvo que no la desampara.
El viento, ahora es el motor
que impulsa su recorrido.
La esperanza la dejó en el olvido,
con ferviente deseo espera que todo termine
su cuerpo se encuentra aniquilado
a causa del cansancio, el dolor y las penas que ha acumulado.
Créditos:
fotografía Pixabay
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