Cuanta emoción y nostalgia se llega a sentir al mismo tiempo cuando estamos por culminar el presente año (2017). Quizás muchas de las cosas planeadas no se llevaron a cabo, mucho de lo no planeado dio excelentes resultados. Aprendimos, reímos, lloramos, caímos y nos levantamos en algún momento durante el recorrido de estos doce meses.
Ahora estamos esperando el momento para darle la bienvenida al 2018, no solo es un año mas con las mismas etiquetas, es una esperanza, una oportunidad perfecta para continuar nuestro ciclo vital en este mundo superándonos así mismos, llevando de la mano todas esas experiencias no gratas que nos pusieron en aprietos haciendo que derramáramos densas lágrimas de frustración, estrés, miedo o temor; que en su momento era como estar en un callejón sin salida pero, ahora son gratos recuerdos de los cuales nos reímos porque fue un gran aporte a nuestro crecimiento personal y fue lo que nos dio la fuerza y el aprendizaje para avanzar en un camino más firme, convirtiéndose en un kit perfecto y necesario para la siguiente expedición.
Para todos ustedes queridos amigos mis mejores deseos para el 2018, que los buenos-nuevos proyectos les lleguen por montones (si ya sé, un poquito exagerado), buenos ingresos, mucha salud; considero que es uno de los pilares más importante en la vida, mucha comida o al menos lo suficiente para tener la fuerza necesaria de dar la batalla. Que sus corazones sean cobijados de mucha paz interior, tranquilidad, compasión, no debemos acostumbrarnos solo a recibir debemos dar a los demás todo aquello que queremos sea retribuido; equidad, fortaleza, respecto, tolerancia y ¡cómo olvidarlo! EL AMOR, mucho, mucho amor para ustedes y los suyos.