He estado perdida mucho tiempo,
Camino a ciegas en esta desolada ciudad.
Con miedo a todo...
Lo que veo, lo que noto.
No puedo cambiar nada,
Y si que he intentado;
Solo quiero huir,
Correr, no dejar de existir.
Quiero mantener mi esencia;
Mantener la vida que hay mí pecho latente.
Veo en el rostro de extraños tu mirada,
Me persigue, me acosa con gran decisión;
¡No quiero me sigas!
Quiero escapar de todo este terror.
La multitud es ajena a mi pesar,
Aunque son cómplices silenciosos de tu presencia.
Te han ayudado a llegar a mí.
Te han ayudado a observarme.
Me aterra el vació que has dejado,
Aun así cada mirada escrutante me desespera;
Dejándome perpleja en este mundo de posibilidades,
En esta faena que no acaba nunca y devora todo.
Si...¡Todo!
No hay escape, todo es monopolizado,
Incluso tu amor por mi sigue reglas,
Estereotipo común y corriente,
es un amor estereotipado.
Que decepción ha sido,
Ver como lo que creí especial,
Era flujo continuo de la sociedad.
¡Lo has dañado!
Me quiero alejar de todos,
De los peones que se creen juez...
Que no matizan el amor como es,
Sino como un juego de reglas y control.
¿Cuando el amar conlleva reglas?
Quizás nunca lo he entendido y por eso me pierdo,
Quizás la sociedad no está mal sino yo.
Quizás cada pieza tiene para ellos sentido.