El sonido de una puerta me despierta,
No es novedad.
Inicio el día sin nada que replicar,
Distrayéndome un momento con mi celular.
¡No sabia que noticia me iba a encontrar!
Una fotografía, un mensaje desgarrador.
Dolor, profundo y sorpresivo.
No lo creo. No lo acepto...
Tu luz, tus metas, tus sueños...
Todo borrado y marchito,
Aquí había mucho para ti.
Entre lagrimas te miro,
En cada foto, con tu característico reír.
¿Que te han hecho? No es justo,
Tenias mucho que vivir.
Han decidido tu fin,
Seres que no conocen el verdadero valor de la vida,
Seres que solo querían el fruto de tu trabajo,
Seres sin alma, vacíos y malditos.
Tu sangre ahí ha quedado,
Bañando la calle que te vio crecer,
Donde reiste, lloraste y jugaste,
Donde la muerte ahora te viene a recoger.
Abrazandote inminente,
Sin ninguna justificación...
Solo por un vehículo,
No es justo, ¡No señor!
¿Como te despido, si recuerdo tu reír?
¿Como te digo adiós, si te siento aún aquí.?
No quisiste escapar,
No quisiste correr como los demás,
Preferiste esperar,
Tener un titulo para emigrar.
Tan cerca estabas de la meta,
solo un mes y nada mas,
Tu boda próxima estaba...
Que dolor, ¡Ya no estarás!
Tus alas se han desplegado,
Antes de tiempo debo decir...
Sin poder esperar justicia,
Aquí las cosas no funcionan así.
Con veintidos años te has ido,
Con sueños por cumplir,
Dejando miles de corazones heridos,
Y un dolor que no debería existir.
Hola amigos. Hoy me desahogo con ustedes, compartiendoles un poco mi dolor, mi frustración y mi ira.
La muerte es segura, eso lo sé. Pero a veces no es justo la forma que le llega a seres tan maravillosos, que solo con verlos contagian energía, vida y amor. Mientras los perpetradores de los crímenes aberrantes y similares recorren las calles de nuestro país sin remordimiento alguno.