Es curioso como en ocasiones podemos sentirnos mal, pero tan mal que pensamos que el mundo a nuestro al rededor de cae a pedazos, que no conciliamos el sueño, que pensamos que nuestra suerte es tan mala que egoístamente llegamos a creer que nadie puede siquiera imaginar lo mal q la estamos pasando y que nuestro sufrimiento es apenas comparable con las catástrofes más grandes ocurridas a través de la historia. Y pues, con respecto a eso no soy fiel testimonio de una experiencia de superación, pero algo de lo que estoy ahora seguro es de que realmente esos malos momentos son circunstancias que es correcto sentirnos mal porque no sabemos que o como hacer para solucionar en el momento, pero para todo hay una salida, y por más crudo y lento que a veces nos parezca, el tiempo lo cura todo, o por lo menos aprende a vivir a pesar de eso.
Este es un post luego de una prolongada ausencia, a quienes tengan la amabilidad de leerme, muchas gracias. Y posteriormente volveré a publicar de manera más adecuada, disculpen la carencia de formato en este post, en este caso lo estoy haciendo desde mi móvil, y aún no se utilizarlo bien.