Ahora hago un inciso, cuando son las once de la noche y Milton ladra con su potente ladrido, el perrucho, el perrito.
Resulta que sé que he contado que mi plan es que en agosto del dos mil nueve este libro esté acabado con trescientas sesenta y cinco páginas y mi hermana me dé su opinión sobre ellas. Enseguida estaré comenzando mi segundo libro y, se supone, que luchando por aprender más y más temas de las oposiciones que serán, por esa fecha, en menos de un año, en el verano del dos mil diez.
Cuando acabe ese segundo libro y, con muchísima buena suerte sepa que aunque probablemente vaya a aprobar las oposiciones, mi primer libro tiene el éxito asegurado con el consiguiente beneficio económico para mi persona y muchos más beneficios… ese segundo libro ya no habrá contado mis casi treinta y nueve años sobre este planeta nuestro sino que hará referencia al primer libro, si acaso, y contará qué es lo que hago desde ese agosto del dos mil nueve a agosto del dos mil diez: cuánto estudio, dónde vivo y trabajo, con quién, si he aprobado las oposiciones…
Perdón, ahora me doy cuenta de que ya he contado que quiero escribir cinco libros y en el segundo poder contar que soy multimillonaria. Sigo copiando pues el blog:
“Cuarto día.
Buenos días a tod@s,
hoy no es que tenga especialmente ganas de escribir o desahogarme porque ya lo hice ayer pero es que… es que tengo tiempo entre fax y fax… y es que el sábado recibí una llamada de un hospital que me daba cita para una mamografía o ecografía o como se llamen las radiografías de las mamas: me hago una anualmente desde hace un par de años porque, de repente, un día me dio una punzada y me salió un bulto del tamaño y forma de cubo de dos centímetros cuadrados; los resultados fueron positivos”.
Sábado, 11.
Son las doce del medio día. Esta mañana, a las ocho y media, he despertado a Robe por teléfono y me ha dicho que me llamaría a esta hora pero creo que no lo va a hacer. A ver si yo dejara de llamarle, a ver qué pasaría…
Cuando yo tenía diez años era mil novecientos setenta y nueve y mis padres tenían unos treinta y tres años. Mi padre se estaba metiendo en política, asistiendo a mítines, pegando carteles, mi madre seguía siendo ama de casa y Robe tenía unos veintiocho años e iba y venía a Holanda a ponerse “morao” de tripis, con su mujer, con la que más ha estado después de mí, cinco años, con la que se casó por la iglesia, y ya llevaba más de un año con su actual banda pero solo uno con el nombre que aún conserva.
Continúo copiando el blog: “es decir, tenía las tetas con pequeñas burbujas de agua que aparecen y desaparecen sin motivo alguno y que desde que me las observé a través de las máquinas no han vuelto a aparecer. Bueno pues me tocaba ir y me llamaron pero en esto que voy a tomar nota de la cita y va y me dice la telefonista o recepcionista del hospital o lo que sea la poco profesional, me pregunta: ¿quiere usted que se la dé para el mismo día que a su hermana, el miércoles por las tarde, con la que acabo de hablar? y acto seguido se me ponen los pelos tiesos, yo que no sé nada de mi hermana en cuanto a este tema y ella que no sabe nada respecto al mío porque en su momento no quise decirle nada a mi familia para no preocuparles, y supongo que ella pensó lo mismo, que bastante tienen con tenerme a mí como oveja negra… total que le respondo a la señorita que no, cierto es que para esa tarde ya tengo cita con el dentista, ese que me está sangrando, que para el jueves tarde está bien; cuelgo y a la "mijilla" me llama mi hermana: ¿Qué tienes? Vaya, le digo, has disparado primera forastera, iba a esperar unos "diillas", ¿Qué tienes tú? Guapa, pues que me noté un bulto, con la regla, que desapareció, le cuento lo mío, no nos preocupemos aunque a la señorita le voy a decir algo, y ella: es que como las madres van con las hijas a todos lados o las hermanas o las amigas van juntas y en la casa lo hacemos todo al revés…
El jueves vamos juntas al médico pero, de todas formas a ver si le digo algo a la de las citas porque ha de saber que algunas cosas son íntimas, son secretos, son personales, creo, di tú que somos dos hermanas que llevamos peleadas años.
Así fue como le desvelé también otra cosita que no le he contado, cosa rarísima en mí, la existencia de este blog, por lo que mi escritura, a partir de hoy, se verá levemente condicionada, digo yo, y así, pensando en lo de “de perdidos al río” mandé dieciséis correos electrónicos a ocho amig@s, siete son mujeres, y ocho desconocidos, de esos con los que un día chateas –cosa, también, muy rara en mí-, intercambias los e-mails y algunos comenzamos a enviarnos, muy de vez en cuando, archivitos con eso de que tengas muy buen día, o fotos de paisajes bonitos. Mi mensaje fue: “X si te quieres entretener, escribe en cualquier buscador: “La Comunidad “D UNA PRE-K-RIA” Es un blog, por ahora de tres páginas, que promete… ¡ah! y envía este mensaje a cuantas más personas mejor, por cada una se te concederá un deseo bueno, bueno…” Pues bien, ironías aparte, una de las personas con las que chateé un día me dijo que su profesión era asistente de calle, yo había oído lo de asistente social, por ejemplo, le pregunté qué era lo que hacía exactamente y me dijo que trataba con putas, maltratadas, yonkis… pensé que sería un hombre sensible, concienciado con estos problemas… me dijo que a ver si nos conocíamos con una web-cam delante, mi portátil de quinientos euros, cifra también de mi sueldo mensual, la tiene incorporada y la estrené con él, un solo día porque lo único que quería era enseñarme su lengua, su sexo… y que yo le mostrara también mis atributos.
En fin señores, buena gente es la que quiero que me rodee, que este hombre es el que me ha contestado al anuncio de mi blog con lo siguiente: SOY DIRECTO, CLARO Y CONCISO Y QUE JODER TIA QUE YA ME ENVIASTE EL MISMO MENSAJE, 4 O 5 VECES, Y POR CIERTO A VER SI TIENES ALGUNO MÁS ALEGRE, QUE SOBRE LOS QUE ME ENVIAS ES MI TRABAJOOOOOOOOOOOOOOOOO TIA A VER SI TE ENTERAS YA