Vivamos abatidos y alegrémonos de ser pobres, porque de otro modo no seremos verdaderos discípulos de Cristo, el cual dice: Beáti páuperes, quoniam ipsôrum est regnum Coelôrum (Bienaventurados los pobres, porque de ellos es el Reino de los Cielos).
Tomado del Diario de Máximas, sentencias y dichos memorables de S. Vicente de Paul, Fundador de la congregación de la Misión, y de las hijas de la Caridad. Sacado de su vida escrita por Monseñor Ludovico Abelli, obispo de Rodez. Barcelona. 1834.