Cadáver literario número 4.
A pesar de ser un escrito corto, comparados con los que normalmente hago, tiene un gran significado para mi. Espero lo disfruten y los inspire.
De improviso.
Tú, esa persona que encierra todas aquellas características que siempre he querido encontrar en alguien, pero que nunca he buscado, o que simplemente me había negado a ver. Aquel hombre que me hizo recordar que volver a querer y dejarse querer, no le hace mal a nadie.
Era este momento al que tanto le temía; ese en el que una persona nuevamente me inspirara a escribir este tipo de letras. Extrañaba esto. Me hace sentir libre de nuevo, me hace sentir yo.
El no querer cambiar nada de mí, el de aceptar la gran mayoría de estupideces que puedo llegar a hacer, todo sin juzgar, sin lastimar.
Leerte y perderme en el qué podría llegar a ser esto.
Me asusta, sí, pero me intriga también el poder caminar a tu lado, tomados de la mano, poder desnudar nuestras almas y encajar como dos piezas de rompecabezas.
No me he enamorado de ti, pero como quisiera atreverme.
Esta será la primera de varias, te lo aseguro.
Tuya, siempre tuya.