Tienes 19 años, tus padres son sobreprotectores, tú mejor amigo te pide acompañarlo a hacerse un piercing en la lengua. Aceptas.
Esa noche comienzas a preguntarte "¿Qué tan loco sería si yo también me hiciera una perforación en la lengua?"
Somos jóvenes, nuestro instinto nos lleva a hacer cosas innecesarias como si fuesen fundamentales, y si se puede, ¿por qué no?
Cuadras la cita con el estudio para tí también, no importa. "Lo peor que puede pasar es que me regañen luego de hacerlo."
Investigas todos los detalles concernientes a una perforación en la lengua, te imaginabas que sería doloroso, pero no que el cuidado sería tan extenso. Capillarte cada rato, enjuagues con ese Listerine que tanto detestas, por semanas alejarte de las comidas calientes y crujientes (bye bye arepas fritas)... Lo único que sonaba prometedor era la recomendación de comer helado para bajar la inflamación.
Ves fotos y fotos, tu historial de búsquedas y tu carrete de imágenes está lleno de todas estas cosas.
Finalmente, tu buena hija interior aflora y decides conversarlo con tus padres: sabes que no lo aprobarán pero esperas que digan algo como "¡Haz lo que te de la gana!" Para no sentirte tan mal al hacerlo, pero ambos te dicen claramente que no quieren que te hagas nada ni en la lengua, ni en ninguna parte del rostro.
Suspiras. "Será" -Dices. Te vas y sigues pensando. ¡La cita es mañana!
La vida es una sola: si bien no me iba perforar la lengua, ni ninguna parte del rostro, podía hacerme una perforación en la oreja, cosa mucho más socialmente aceptada. Me fui por el piercing que llaman "Conch".
¿Dolió? Sí. ¿Lloré? No. ¿Lo haría otra vez? Ni loca. Pero me encanta.
Mi amigo si hizo lo que fue a hacer:
Mi recomendación: si te vas a realizar una perforación sea donde sea, espera a ser mayor de edad, infórmate acerca de los estudios de tattoo & piercing de tu ciudad y considera que la mejor opción no siempre es la más barata. Investiga la reputación de quien te realizará el trabajo y aclara todas tus dudas antes de hacer cualquier cosa.
Mil gracias a Álex Suárez (IG:), piercer de La Casa Del Arte Venezuela, (IG: @lacasadelartevzla) por su atención, por su amabilidad, y sobre todo, por su buen trabajo.
