¡Hola a todos! hoy les quiero mostrar a mi hermoso gato otto, ya se los había enseñado en mi presentación pero salió tan guapo en esta foto que quiero que todo el mundo lo vea y además aprovecho de contarles su historia.
Otto llegó a mi vida por casualidad, tan pequeño e indefenso que era imposible no querer adoptarlo. Él junto con sus hermanos fue abandonado recién nacido en una caja de cartón, a la interperie en un estacionamiento donde además hay varios perros guardianes que son agresivos. No sé si la intención de quien los abandonó allí era que esos perros se los comieran o que quizás, murieran en algún momento producto del hambre o el frío, pero sea cual sea la razón, nunca podré entender semejante acto desalmado.
Gracias a Dios en mi país aún hay personas de buen corazón, y entre los vecinos del sector fueron adoptando uno a uno esos pequeños gatitos hasta que sólo quedó otto, allí en esa caja triste pero lleno de amor para dar.
Toda la vida me han encantado los gatos y de hecho he adoptado a varios, pero ahorita ya tenía aproximadamente dos años sin la presencia de un felino en mi casa. Cuando vi a otto por primera vez no lo pensé ni lo dudé, desde el primer momento supe que se vendría conmigo a casa.
Debo confesar que a mi mamá no le gustaba mucho la idea, ya que ahorita mantener una mascota en Venezuela está difícil al igual que el resto de la situación del país, pero otto, poco a poco ha sabido ganarse el amor de todos y tal y como dicen, donde comen cuatro comen cinco.
Otto tiene casi cinco meses formando parte de mi familia y puedo decir que lo amo tal y como amo a cualquier integrante de mi hogar. Nuevamente estoy convencida de que el amor de una mascota es el ejemplo más puro de fidelidad y agradecimiento que se puede recibir.
¡Espero que les haya gustado la historia! Dejen sus comentarios para saber qué les pareció mi post.