Cuando siento tus labios me sumerjo en un mar de pasión, y desnudas mi alma abrazandome el corazón.
En tu aliento siento el susurro del viento y con el sabor de tu boca me acobijo y me estremezco.
Nuestros labios se juntan y forman la armonia perfecta, tu me besas, yo te beso y me abrazas, no me sueltas.
Yo te buzco sin cesar, no resisto ni me aguanto, son tus besos mi alisciente, pienso en ellos en mi canto.
Te beso, te beso y te vuelvo a besar, y mi lengua danza alegre cuando muerdes mi pensar.
Si en un beso te disfruto y me colmas de alegría, siempre tendras mi boca, besame vida mía.
Ni el chocolate ni el caramelo se pueden comparar con ellos; porque son más esquisitos que un rico bizcochuelo.
Cuando no te veo te pienso tanto, eres mi consuelo y si no te beso me invade el llanto.
Tu boca con la mía son la la pareja perfecta porque bailan en armonía, cuando se abrazan y se estrechan.
Tus besos son el escudo que cubre mi alma, son como cañones de fuego, que me queman y me matan.
Siempre me tendras y otros besos no podre buscar; porque con ellos resucitó mi espíritu aquel día en que los pude disfrutar.
Si algún día falto en la tierra, feliz podré estar; porque tuve la dicha de entregar mi alma a unos labios que solo me han sabido amar.