Una vida, una ilusión. Un amor sentido y sano que simplemente sepa a amor. Un sueño alcanzado y otros por soñar. Una paz encontrada que sea felicidad. La tranquilidad del perdón a esa tristeza y la serenidad. Una soledad que me acompañe, que sea confidente de verdad. Algunas noches de desvelo que valga siempre recordar.
Que las mentiras marchen lejos y se les olvide regresar. Que el daño sea un extraño, que alguna vez conocimos y logramos olvidar. Que no falten los amigos, pero esos de verdad. Que la familia sea familia, tesoro y fuerza en el caminar.
Que la muerte no me encuentre con ganas de manchar. Que las risas no se cuenten por ser demasiadas que contar y esas las lágrimas no las borren jamás. Que estas dos solo sean sinceras y sean para sanar.
Y que yo nunca me pierda y si lo hago me pueda encontrar. Y sobre todo, que me sume y nunca reste las ganas de volar.