Ellas nacen todos los días, preciosas y radiantes. Y por las tardes caen junto con el sol, dejando en sus tallos los capullos que florecerán al amanecer... Enseñan el renacer del mundo, ligero, hermoso y natural.
Ellas nacen todos los días, preciosas y radiantes. Y por las tardes caen junto con el sol, dejando en sus tallos los capullos que florecerán al amanecer... Enseñan el renacer del mundo, ligero, hermoso y natural.