Así como me encanta divagar de tema en tema, dando mi punto de vista respecto a esto o aquello, también es bueno hablar de las cosas que nos suceden, por lo que he decidido contarles el motivo de mi ausencia durante tantos días, no he interactuado con otros, no he votado, no he publicado, absolutamente nada. Tampoco sé si sea tan correcto, pues el motivo de eso es un usuario que hace vida acá en Steemit, se trata de mi madre .
Resulta que ella a raíz de muchos problemas, empezó a sufrir del estomago, junto con otros males que la aquejan. Pero desde hace dos años ella empezó con un dolor no tan conocido, se trataba de la vesícula biliar.
La vesícula biliar es un órgano con forma de pera ubicada bajo el hígado. Almacena bilis, un líquido producido por el hígado para digerir las grasas. Cuando el estómago y el intestino digieren los alimentos, la vesícula biliar libera bilis a través de un tubo denominado conducto biliar común. Ese conducto conecta a la vesícula biliar y el hígado con el intestino delgado.
Es más probable que la vesícula cause problemas si algo obstruye el flujo de bilis por los conductos biliares. Eso suele ocurrir con los cálculos biliares. Los cálculos se forman cuando hay sustancias en la bilis que se endurecen. En forma menos común se puede desarrollar cáncer en la vesícula.
Muchos de los problemas de la vesícula se solucionan al extirparla. Afortunadamente, la vesícula biliar no es un órgano imprescindible para la vida. La bilis tiene otras vías para llegar al intestino delgado.
Fuente Información
Tuvo varias recaídas, cada vez que tenía una crisis los dolores eran más intensos, el año pasado ni siquiera podían visualizarla en los estudios pertinentes, le preguntaron en tres ocasiones si ya había sido previamente operada. La cosa es que le dijeron que tenían que pautar una operación, pues al no visualizarse eso no significaba nada bueno. Ella esa vez mejoró y pues dejó pasar el asunto. Por fortuna yo estaba aquí esa vez, pues yo me fui por un tiempo pero regresé.
Hace tres semanas aproximadamente, un domingo por cierto, presentó un dolor muy fuerte, pero yo me enteré ya el lunes. Supusimos que eran gases (por sus problemas estomacales). La cosa cambió el miércoles de esa misma semana, mi mamá me despierta esa noche que se sentía muy mal, asumí lo mismo (gases), pero el dolor fue cada vez más intenso, al punto de que lloraba y se retorcía. No tenemos carro y la única persona cerca, tenía el carro dañado. A todas estas tuve que sacarla de la casa a las 3:00 de la madrugada en MOTO.
Llegó desmayada a la clínica, y aquí empezó el suplicio que vivimos día a día. A pesar de ser una clínica PRIVADA, no tenían que suministrarle para el dolor, así que la atendieron con lo que tenían. Cabe destacar que la medico y enfermera de guardia eran bastantes groseras.
POR AMOR A DIOS
No entiendo por que las personas que trabajan con el área de salud son muchas veces tan maleducadas, inescrupulosas y pare de contar, ya es lo suficientemente mal estar enfermo y ni decir en este país, como para también lidiar con “profesionales” que se meten su juramento hipocrático en el bolsillo, sobre todo los más jóvenes.
Creo que mi mama empezó a sentirse mejor por efecto placebo, o sencillamente trató de calmarse. A eso de las 6:00 de la mañana llega la gastroenteróloga, que por fortuna es la que ha chequeado a mi mamá durante toda su vida (Dra Clara Peñalver / Puerto La Cruz-Venezuela). Vimos la luz al final del túnel.
Ella le recetó unos antibióticos (que tuve que salir a comprar pues no había en la clínica) y allí si se puede considerar que mejoró. Aquí empieza lo bueno, le dijo que tenía que operarla de emergencia pues la próxima crisis quizás no la aguantaría, pero tenía que estar más desinflamada por lo que tenía que cumplir un régimen alimenticio durante una semana, y al regresar la remitían al cirujano para pautar la operación.
Mi mama estuvo de reposo y cumpliendo con el tratamiento al pie de la letra. Hasta que llegó el corre-corre. En ese tiempo si podía postear eventualmente, pero nunca con la misma intensidad.
El lunes fuimos donde la doctora, la evaluó nuevamente y le dijo si estaba lista para la operación, ese mismo día nos remitieron al cirujano, fuimos a la cita y ya a las 2:00 de la tarde estábamos en la clínica para empezar el ingreso, pues la operarían ese mismo día.
Aquí se viene lo bueno
Mi mamá es jubilada de cantv, por lo que ella posee un seguro (afortunadamente), me imagino que sabrán como es la cosa con los seguros. Estuvimos desde esa hora hasta las 9:00 de la noche en emergencia, pues el seguro no había “confirmado”. Yo tipo 4:00 de la tarde, me acerco al área de admisión a preguntarle a la secretaria y ella lo mas pedante posible me contestó que tenía que tener paciencia, que era que el seguro no daba respuesta pero que la habitación SI la tenia. Espere dos horas más y me dirijo al área de admisión nuevamente, pero esta vez me atiende otra muchacha, le pregunto qué ha ocurrido con mi caso, si ya respondió el seguro a lo que ella responde aun más grosera: Mira te explico, para yo hacerte el ingreso tengo que tener camas disponibles, y NO las tengo, por lo que tienes que esperar. Mientras tanto yo:
Y le explico que la otra muchacha me había dicho que no era por camas, si no que el seguro no había respondido. En ese momento me transformé, empecé a llamar al seguro, me moví por aquí y por allá hasta que finalmente nos subieron a las 9:00 de la noche, desde las 2:00 de la tarde que llegamos.
Como se pueden dar cuenta ese día no la operaron.
Llegó el martes, hicieron tener a mi mamá con dieta absoluta pues la ingresarían a las 5:00 pm, porque ya había otra operación pautada. Cuando se estaba acercando la hora, fue que se acercaron a decirnos que la iban a operar al día siguiente pues uno de los aires acondicionado estaba presentando falla. YO:
Luego el miércoles, se acerca bien temprano la enferma a darme el kit, la arreglo y a la hora vuelve a entrar para decirme que había un corte programado de electricidad y que no la operarían. Yo ya estaba indignada completamente, no podía creer lo que estaba ocurriendo, de hecho ya tenía miedo de que la operaran pues pensé que era una señal.
Me paré enfurecida (y creo que con razón) que necesitaba una explicación, pues si se supone que es un corte “programado”, ya ellos lo tenían que saber previamente. Entre una cosa y otra me remitieron a la doctora encargada de los asuntos de la clínica, ella me explicó que era que había una filtración, que se podía contaminar el área y que si ella fuese yo no permitiera que ingresaran a mi mamá así, y que en realidad lo de mi mama no era una “URGENCIA”, pues ella la vió bastante tranquila. Me indigné más aun. A todas estas, después dicha doctora entró a la habitación a disculparse con nosotras por el incidente y nos explico a profundidad lo que ocurría en el quirófano.
Después de allí nos resignamos que sería al día suficiente y todo parecía estar normal, le traen el almuerzo a mi mamá. Dicho almuerzo tenía una chiripa y un cabello en la sopa.
Cabe destacar que ya había notado que había ratones, pues deje una bolsita sin querer en el piso en la noche y estaba toda mordisqueada.
Era una cosa tras otra, ya no sabía que más podía ocurrir.
Finalmente llegó el día, el jueves. Al parecer si había solucionado lo del quirófano y a mi mamá la ingresaron a quirófano a las 11:40 de la mañana, luego de dos cesáreas.
Allí me entraron los nervios a mil, pero afortunadamente todo salió bien.
Y aquí la tengo en recuperación, por lo que tardará un poco en integrarse a la comunidad, o no sé si ella me diga respecto a algún tema puntual y yo sea la que escribe y recibe ordenes jaja.
Quería compartir con ustedes esta experiencia, fueron momentos de estrés y desespero, pues enfermarse aquí es alarmante, no se consiguen medicinas, aunque afortunadamente conseguí todo lo que requería.
Nota: esa imagen inicial la tomé mientras mi mamá estaba en recuperación dentro del quirófano por una rendija.
Y cambié de sexo de las molestias que tuve jajaja