Soy quien sonrió y lloró,
soy quien sufrió e hizo daño,
soy víctima y depredador,
soy calma y desespero.
Siempre me digo que soy hermosa,
nunca lo creo.
Un día me aconsejaron
no tomarme las cosas tan a pecho,
"no puedes ir por la vida como si todo te valiera mierda",
me dijo la misma persona
un tiempo después.
Una tormenta helada en el desierto
no es muy diferente a mi.
Porque no puedo vivir sin ti
me marcharé corriendo,
y cuando esté lejos, muy lejos,
gritaré por volver.