Después de todo, Alfred Wegener estaba en lo cierto - aunque se equivocó en cuánto a la manera en que los continentes se desplazaban y en los procesos que daban lugar a esos movimientos. Pangea, el supercontinente, fue una realidad. La pregunta que cabe hacerse es: ¿Fue Pangea el primero? ¿Acaso hubo otros antes de Pangea? ¿Adónde nos conduce la separación de los continentes, que en la actualidad siguen en movimiento?
Dado que el desplazamiento de las placas ocurre sobre una superficie cuasi esférica (geoide), los continentes terminan por chocar y soldarse (en forma similar a como ha ocurrido entre la placa índica y la asiática), formando un supercontinente (Pangea como lo bautizó Alfred Wegener). Se tienen evidencias sobre la existencia de varios supercontinentes en el pasado, asociado cada uno a lo que Wilson denominó el ciclo supercontinental.