En nuestras vidas
Hicimos una promesa,
Compilando nuestros sentidos
Y decidimos amarnos eternamente,
Compartimos alegrías,
Superamos caídas,
Cizañas, inseguridad,
Intereses falso, envidia
Y así comprendimos cuan
Importante somos para ambos
Y renovamos lo hermoso de amarnos;
Con un regalo de vida,
Una sonrisa que bastará
En cualquier momento,
Para hacer de un segundo de tristeza
Mil momentos de alegría…
Gracias a Dios por cruzarnos en el camino,
Hoy por hoy la promesa se mantiene
En un hogar donde no reina
La calma,
Ya son dos regalos que nos adornan
En un mundo de felicidad
Acoplado en el amor verdadero.
Gracias mi rey por tantos años compartidos.