En una oportunidad anterior les hable sobre el sindrome nefrótico, que como bien explique en ese post es una enfermedad relacionada a los riñones, si quieren leer sobre ese tema les dejare el link al final de esta publicación para que puedan ir a checarlo. Siguiendo con la temática de enfermedades renales, el día de hoy hablaremos sobre el sindrome Nefrítico, el cual aunque es parecido el nombre, no es igual. Aunque ambos son enfermedades relacionadas y pueden llegar a confundirse un poco, poseen ciertas características que las diferencian. Sin más preámbulos...
El síndorme nefrítico es una patología en donde el riñón se inflama, específicamente unas estructuras internas llamadas glomérulos que como explique en el post sobre sindrome nefrótico, actúan como un filtro o colador. Esta inflamación del glomérulo se denomina glomerulonefritis. Por lo general suele producirse tras una infección producida por una bacteria llamada estreptococo betahemolítico del grupo A, que suele producir faringitis o afecciones de la piel (glomerulonefritis aguda postestreptocócica). Aunque también puede tener otras etiologías. Entonces tenemos que el síndrome nefrítico no se trata de una infección propia del riñón, sino que se produce como resultado de una respuesta inflamatoria tras la infección.
Otras veces, el glomérulo se altera sin una causa conocida (glomerulonefritis primarias) o por enfermedades que afectan a otras partes del cuerpo, como ocurre en el lupus eritematoso sistémico, la púrpura de Schönlein-Henoch, o la nefropatía Ig A (inmunoglobulina A). La forma en que se manifiesta el síndrome nefrítico es muy variable debido a que no siempre aparecen todos los síntomas juntos y de la misma manera.
En la teoría la bibliografía nos indica que se caracteriza por presentar hematuria, que es presencia de sangre en la orina, ya sea de forma macroscópica o microscopica. Así mismo pueden manifestar una elevacíón de la tensión arterial y un fallo agudo de la función renal que provoca que el niño orine menos (oliguria), lo que traera como consecuencia que comience a retener líquido y se hinche (edema). Sin embargo, todas estas alteraciones pueden aparecer juntas o no, y en distinto grado.
El diagnóstico se sospecha por los síntomas y la exploración, sumado a los antecedentes personales y familiares del paciente.
Para confirmarlo hay que realizar un análisis de orina en el que se objetivará hematuria con o sin proteinuria y un análisis de sangre para evaluar la función renal. En casos muy seleccionados, es necesario hacer una biopsia renal (análisis de una muestra de riñón) para averiguar la causa y la gravedad de la afectación renal.
En cuanto al tratamiento, este va a depender de la gravedad de la enfermedad y en caso de resultar ser una glomerulo nefritis postinfecciosa se deberán tomar cultivos para indicar antibióticos específicos para matar al germen causante de la enfermedad. En terminos generales se indicara una dieta baja en sodio y se establecerá según los requerimientos del paciente una restricción hidrica para controlar el edema. Si el paciente llegase a presentar cifras tensionales elevadas se le indicaran sus antihipertensivos.
Bibliografía Consultada
- Nelson tratado de pediatría 20º Edición
- Paper: Asociación Española de Pediatría
- Manual de antibioticoterapia de la asociación venezolana de pediatria y puericultura