Amo la rutina, hermosa palabra que viene de "ruta", porque en la vida no se puede aplicar eso que dijo el poeta: "Caminante no hay camino, se hace camino al andar".
Esas son cosa de poetas, de aventureros, de locos, de bohemios y de gente irresponsable.
Yo prefiero ser responsable y aterrizado en la realidad, necesito tener una ruta de todo mi quehacer diario, una ruta establecida, definida, que brinde plena seguridad y comodidad todo el tiempo.
Porque la felicidad reside en la seguridad y en la comodidad, son pamplinas esas del filósofo que dice "No hay mayor comodidad que aquella que se encuentra en la libertad y no hay mayor seguridad que aquella que me puede brindar el amor".
De nuevo frases de poetas, aventureros, locos, bohemios y gente irresponsable.
Otra frase que leí por ahí, "Convierte tu vida en un sueño, y convierte tus sueños en tu vida".
Y me faltaba otra cita propia de bohemios: "La rutina es al cuerpo lo mismo que la fuerza de gravedad es al espíritu, los sueños son el vuelo del espíritu, quien no sueña es un zombi con cuerpo pero sin espíritu".
Frasesitas de gente que no vive en el mundo real, gente soñadora, idealista, gente que se ha quedado soñando como adolescentes drogados para el resto de su vida.
Nada de sueños, de idealismos, de amor, no se puede vivir de sueños, y no se puede alcanzar ninguna felicidad si no se tiene plena seguridad y comodidad en la vida
Un animal o persona que no camina por una ruta establecida y por lo tanto cómoda y segura, se expone a perderse, a tropezar, a caerse y a que le pase una desgracia.
No se puede avanzar con riegos en esta vida, hay que caminar por una ruta totalmente segura, que no presente ningún riesgo, por eso yo amo mi ruta, por eso amo mi rutina.
Y como ya dije, mi rutina me brinda plena seguridad y comodidad, yo soy libre para formular y para vivir mi propio concepto de felicidad, y según mi definición, la felicidad para mí reside en la seguridad y en la comodidad, no necesito más para ser feliz, y en esto me siento apoyado por los sabios que dicen que se debe ser feliz con poco.
Y en vez de aburrirme de hacer siempre los mismo, yo disfruto cada momento presente, abrazando la magia del ahora a cada momento de mi rutina diaria, es mi secreto para la felicidad.
Todos los días me levanto a la misma hora, me ducho, tomo desayuno, salgo a mi trabajo rutinario, entro y salgo a la misma hora, el mismo minuto y el mismo segundo todos los días, llego a mi casa a tomar once-comida, y sigo un ritual que es el mismo de lunes a viernes y orto ritual que es el mismo todos los fines de semana.
Tengo todo por escrito, una rutina para los días de semana, otra rutina para los fines de semana, otra para los días feriados, y otra para las épocas de vacaciones.
Así puedo vivir mi vida sin saltos ni sobresaltos, sin eventos inesperados, sin sorpresas ni novedades, porque todas las cosas hay que hacerlas como se han hecho siempre.
Y no sé qué es lo que tienen contra el "San Siempre" !!!
Es un santo muy inteligente y sabio, creo que incorporaré una rutina de prenderle velas todos los días.
Si hacemos cosas nuevas o las mismas cosas de una forma diferente se produce desorden, desorganización y riesgo de que todo salga mal, y no se puede correr riesgos.
Porque no hay nada que brinde mayor seguridad y comodidad que saber que cada día haré el mismo ritual, que haré las mismas cosas de siempre y como se han hecho siempre, sin riesgos ni sobresaltos, esa para mí es una vida tranquila, cómoda y segura, y por lo tanto feliz.
Pero no soy tan cerrado como estarán pensando, de vez en cuando hay que modernizarse, incorporar cosas nuevas, métodos nuevos, adelantos tecnológicos, pero todo hay que hacerlo mediante una rutina de incorporación de novedades, que es una forma segura y exenta de riesgos.
Y para asegurar el nunca aburrirme he incorporado una rutina de variación de actividades, así he podido añadir hacer cosas nuevas pero mediante una rutina establecida de variación de actividades, a fin de
no correr riesgos.
Porque la felicidad no llega sola, hay que aplicar dedicación e ingenio para lograrla, existe una RUTA que conduce hacia la felicidad, y esa ruta es nada menos que mi rutina.
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GRACIAS POR VENIR A PARTICIPAR
DESDE CHILE
MARIO TRIVELLI