Hace poco me entere que se había propuesto en las instituciones educativas el no exigirle mucho a los estudiantes, esto, de alguna manera es comprensible debido a la fuerte crisis económica que atraviesa Venezuela, pero ¿no sera esta una medida contraproducente?
Entre los jóvenes venezolanos, de por si, ya existe cierta apatía por los estudios, incluso ha habido una gran deserción escolar, pues los jóvenes han tenido que escoger entre estudiar o trabajar para poder subsistir y los que continúan con sus estudios, en su mayoría, son obligados por sus padres o representantes. Entonces, exigirle menos en los estudios ¿no es contribuir con la mediocridad?
En la institución educativa donde laboro, la directora me abordo para comunicarme que no puedo exigirles a los estudiantes láminas de papel bond para las exposiciones, que estos(los estudiantes), debían valerse de otros recursos, es decir, material de provecho (reciclable), ya que el costo de las láminas es sumamente costoso. Vale mencionar que organizo las ponencias en grupos, precisamente para que se ayuden con los gastos, de manera tal que al final es muy poco lo que pueden llegar a gastar.
Inmediatamente le comente a la directora que no me parecía que debamos bajar el nivel de exigencia, ya que la mayoría de los estudiantes usa aparatos electrónicos sumamente costosos y que una simple lámina no iba a afectar el presupuesto de sus padres, a lo que ella me respondió que de igual manera debía hacerlo y que inclusive, ella va a prescindir del profesor de dibujo, ya que los materiales usados en esta área son muy costosos.
El colegio donde trabajo es privado, así que no entiendo por qué la observación. Aunque independientemente de la educación (publica o privada), debemos mantener nuestra calidad educativa. Este país siempre se ha caracterizado por su excelente formación académica y considero que en tiempos de crisis la educación debe ser mejor, para así formar hombres y mujeres aptos para sacar adelante a este país. Solo hay dos maneras de sacar adelante un país y es a través del estudio y el trabajo. Si fortalecemos la educación, tendremos profesionales excepcionales que con trabajo y esfuerzo sostenido contribuirán en nuestra economía.
Hay gobiernos que nos quieren ignorantes para manipularnos a su antojo. Bien lo decía Bolivar: "la ignorancia es un instrumento ciego de nuestra propia destrucción". No demos tregua a la ignorancia, sino, seremos presos de la mediocridad.
Un país no se reconstruye con mediocres.