Primero me presento: Mujer, 30 años, Valencia, España. Emprendedora. La vida le ha tomado gusto a joderme constantemente. No estoy exagerando, podría hacer una lista.
Paso de las redes sociales. O ellas pasan de mí. Os cuento mi peregrinación;
FACEBOOK. Cree mi cuenta en 2008. Por aquel entonces facebook molaba. Yo también molaba entonces. Salía de fiesta y viajaba. Todas las fotos acababan allí. Todos comentábamos. Era como un bonus track de nuestra vida social.
Facebook era nuestro hasta que se llenó de suegras, cuñadas y familiares lejanos con los que no tenías contacto alguno (que por algo sería, digo yo.) Ahora abro facebook y me encuentro con bebés de gente, perros y gatos necesitados de adopción, muchas opiniones político/sociales de cuñado de manual y algún que otro reportaje de bodas.
TWITTER: He tratado de acostumbrarme a twitter mil veces. Porque se supone que es muy molón. Lo que pasa es que a mí no me gusta nada.
Llegas a twitter y hay dos tipos de personas. Las del autobombo (que mides sus seguidores en “K” y los consiguen a base de predicar cómo conseguir seguidores) y los graciosos que colman los TT a base de chorradas.
No me gusta el autobombo. Utilizo twitter para leer noticias y para reírme algún rato tonto.
INSTAGRAM, PINTEREST, gatitos y fotos de pies. No fotografío mi comida y la mayoría de las veces mis uñas de los pies (aunque esté en la playa) no están en condiciones de recibir ningún tipo de aprecio virtual. Por no decir que resbala completamente lo que está o no está de moda y mi vestuario es una herramienta más de trabajo.
Ni lo he intentado.
LINKEDIN pues, ya que soy una chica de negocios. Abro mi perfil, me agrega gente que no he visto en la vida. Me cuentan sus negocios. Quieren trabajar para mí y/o venderme algo.
Abro y veo muchas frases motivadoras. Muchísimas. Postureo emprendedor.
Bye LinkedIn.
El punto más negativo que tienen en común ABSOLUTAMENTE TODAS las redes sociales son los moscosos que tratan de ligar. En serio, caballeros, salgan ustedes de bares. Dejen a esta pobre chicha en paz.
Y hoy descubro esto, steemit.
Juro por mi vida que he tenido que copiar y pegar el nombre. Llevo dos horas tratando de ver cómo funciona y he de confesar que no tengo nada en claro.
Resulta que tú escribes y la gente te valora. Y ya hay quien mola mucho y tiene más peso. Y resulta que te dan pasta.
Pues mira, voy a darle una oportunidad a esto. Lo que he aprendido:
- Que mi nombre de usuario no lo voy a poder cambiar.
- Que está basado en blockchain, mi contraseña es igual que las claves públicas de mis monederos bitcoin. Ojo, ni idea de si funciona igual, tiene la misma pinta.
- Que casi no hay gente de España. Hola! ¿Españoles en la sala?.
- Que ya hay gente ganando dinero contándoles a otros cómo se gana dinero.
- El contenido que publicas se premia si es bueno pero no te tienes que posicionar solo en un tema.
- Acabo de aprender como colgar fotos y gifs para que esto no sea tan aburrido.
¡No me hago responsable de ninguno de los puntos, acabo de aprender y hay muchas posibilidades de que esté equivocada!
Voy a ver qué hay por aquí
¿Españoles en la sala?
¿Steemit me querrá o terminaré también diciéndole adiós?