En cierta ocasión una mujer vio la fotografía de un hombre, sintió que iba a morir, tú y yo somos uno, mírame y escúchame para que sepas que estamos de nuevo aquí, dijo mentalmente mirando la fotografía.
El hombre siente su cercanía, es desconfiado, pero ella se hace notar .
Ella sufre constantemente, pero persiste en su afán de que el hombre sienta lo que ella quiere transmitirle.
Después de mucho sufrimiento, ella logra hacer que el hombre sienta el amor que ella le transmite, para ellos este sentimiento no es nuevo, ya lo han compartido por años y quizás siglos.
La mujer le dice al hombre, tú y yo ya hemos estado juntos, por favor créeme , el hombre dice: ¿ PUEDES REPETIR TUS PALABRAS ? La mujer con la decepción dibujada en su rostro le dice: en tu mente no queda nada de mis palabras, no mereces que me quede a tu lado.
El hombre le pide que se quede con él, pero ella responde : Me decepcionaste una y otra vez, no mereces que me quede contigo, en tus prioridades yo soy lo último, o tal vez ni existo.
Ella se aleja para siempre de su lado ,así el hombre pierde la oportunidad de ser feliz compartiendo el verdadero amor , aquel que nunca ha sentido , un amor puro , intenso , real, desinteresado , limpio como las aguas cristalinas de una fuente ,un amor como este se repite en muy pocas ocasiones, el hombre cegado por lo material deja escapar lo más maravilloso que el universo le brinda.