Todos los días
Con otras palabras
Que sobrentenderán
Suena distinto
Y siendo tan sencillo, repetido y cursi
Se admirarán
Es un eco
En primera y segunda persona
Del singular
Nada nuevo
Nada extraordinario
Pero que a un centro llega
Con cálida celeridad
Que parece referirse
De un amo a un esclavo nada más
Sin nada decirse
Que decirse
Parece ya una necedad
Este ruego
Pasando a ser mandato
Que no es metáfora
Ni es carnaval
Quedó sin empleo
Entre tanta declarada
Informalidad
De lo desgastada que está
“Te amo”
Tanta yoicidad
Tanto importante
Egoísmo
Con descarado amor y sinceridad
Cuando un ser
En verdad
Entregándose está
Diciéndose
Desde la oscuridad
Con tan poca ternura
Al darse sólo
La mitad
Tampoco lenguaje
Salir del paso
Y nada más
Para ir a la cama
A ver si los cuerpos
Pueden decir
Algo más
Sin tener que nombrar