Que hermosa es la naturaleza, pero que cruda es la realidad; nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos.
Cuando está en su esplendor, su color brilla por sí sola, cuando va en decadencia, su color cambia y su brillo desaparece, se torna opaco, y su apariencia se nota triste.
Tremendo cambio, uno piensa que no va a suceder, que siempre va a estar así roja, brillante, hermosa, pero al pasar los días cambia se decae, roja opaca.
Por eso cuando me la regalaron quise tomar la foto para visualizar el antes y el después.
Todo pasa y todo queda, se muere la flor, pero queda el recuerdo de aquel día cuando me la regalo mi amor, con amor.